Al traducir un catálogo de InDesign al japonés, coreano u otros idiomas para crear versiones multilingües, los equipos de maquetación suelen encontrarse con un problema: el texto ya está traducido, pero al abrir el archivo de destino algunos caracteres aparecen como cuadros, espacios en blanco o con un estilo tipográfico claramente incoherente.
Este problema suele estar relacionado con las fuentes del idioma de destino. Que una fuente del archivo original sea adecuada para inglés o chino no significa que pueda mostrar correctamente kana japonés, caracteres coreanos u otros sistemas de escritura.
¿Por qué faltan caracteres después de traducir InDesign?
El uso de fuentes en un archivo de InDesign puede ser muy específico. En una misma página, distintos cuadros de texto, párrafos, títulos, textos legales pequeños e incluso caracteres concretos dentro de un párrafo pueden utilizar fuentes diferentes.
Al traducir a un nuevo idioma, los riesgos más habituales son:
- La fuente de origen no cubre el idioma de destino: una fuente inglesa original puede no incluir glifos japoneses o coreanos, por lo que la traducción puede mostrarse como cuadros.
- Se pasan por alto estilos locales: los títulos, notas al pie, pies de foto y textos pequeños de las tablas pueden presentar caracteres faltantes con más frecuencia que el cuerpo principal.
- La sustitución de fuentes afecta a la composición: las fuentes del idioma de destino pueden tener una anchura distinta, provocando expansión del texto, cambios de línea o texto desbordado.
- El entorno de entrega del diseño es diferente: si el cliente, el traductor y el diseñador tienen instaladas fuentes distintas, el resultado puede variar al abrir el archivo.
En catálogos, envases, libros blancos y fichas de producto, estos problemas afectan directamente a la calidad de la entrega.
¿En qué se diferencia la adaptación de fuentes de una traducción convencional?
Una traducción convencional se centra en la precisión del contenido. Sin embargo, la localización de InDesign también debe considerar si el texto puede mostrarse correctamente en el archivo maquetado.
Un INDD traducido y preparado para revisión debería, en la medida de lo posible:
- Mostrar correctamente los caracteres del idioma de destino.
- Mantener la legibilidad básica en títulos, cuerpo de texto, tablas y pies de página.
- Conservar la jerarquía visual principal del original.
- Evitar que la sustitución de fuentes altere en exceso la estructura de la página.
Por eso, la traducción de InDesign no suele resolverse simplemente copiando y pegando texto.
¿Cómo gestiona SimplifyAI las fuentes del idioma de destino en InDesign?
En SimplifyAI, los archivos de InDesign pasan por un proceso de reconstrucción tras la traducción. El sistema tiene en cuenta el idioma de destino y los estilos originales para intentar aplicar una presentación tipográfica que cubra los caracteres necesarios.
Si la fuente original puede mostrar el idioma de destino, el sistema procura conservar el diseño original. Si la fuente de origen no cubre esos caracteres, intenta utilizar una fuente más adecuada para el idioma de destino, reduciendo la aparición de cuadros, caracteres faltantes y texto ilegible.
Al mismo tiempo, los cambios de fuente pueden afectar a la longitud del texto y a los saltos de línea. Por ello, sigue siendo recomendable confirmar el resultado final mediante una vista previa en PDF o una revisión del diseñador. El objetivo del sistema es reducir las comprobaciones mecánicas de fuentes y el trabajo de corrección manual, no sustituir la decisión final sobre la identidad visual de la marca.
¿Para qué casos resulta útil?
Esta capacidad es adecuada para:
- Traducir catálogos en inglés al japonés o al coreano.
- Crear versiones japonesas y coreanas de catálogos de producto en chino.
- Diseñar envases y etiquetas multilingües.
- Archivos de InDesign con mucho texto pequeño, notas al pie y tablas.
- Proyectos de localización que requieren entregar archivos fuente que puedan seguir editándose.
Si su empresa utiliza fuentes de marca concretas, también puede confirmar durante la revisión si las fuentes de la traducción cumplen las normas de identidad corporativa.
Conclusión
Los problemas de fuentes en una traducción de InDesign suelen hacerse visibles después de volver a integrar el texto traducido en el diseño.
Si está trabajando en un proyecto de localización de INDD al japonés, coreano u otro idioma de destino, puede cargar el archivo en SimplifyAI para comprobar si el proceso de traducción y reconstrucción ayuda a reducir los caracteres faltantes, los cuadros y las incompatibilidades de fuentes.